Constitucional y popular

JOSÉ A. VÁZQUEZ BARQUERO

OURENSE CIUDAD

MI RINCÓN | O |

02 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

LA CÚPULA del PP se declara constitucionalista. Predica el acatamiento y la defensa a ultranza de la Carta Magna que nos hemos otorgado. Con tanta vehemencia que, en ocasiones, raya el integrismo. Como cualquier neoconverso que busca la inmediata redención de sus pecados pretéritos. Por ello los populares satanizan a todo aquel que se atreve a sugerir una modificación en la Constitución. Aunque sea para mejorar nuestro ordenamiento jurídico. Siempre pensé que las leyes estaban al servicio de los ciudadanos. Pero no, es exactamente al revés. Por lo menos en esta versión aznarista de la democracia. No obstante, toda regla tiene sus excepciones. Y en el PP hay quienes rompen con la pauta establecida. Les trae al fresco que se asegure el imperio de la ley. Que la Administración Pública se someta plenamente al Derecho. O que se persigan con objetividad los intereses generales. Por eso a las ex-ludotecarias municipales solo les resta pedir amparo al nuevo patrón de las Españas. El constitucionalismo popular ejerce poco en Ourense. Y a nosotros rogar a Dios. No sea que el concejal Rodríguez Novoa llegue a Ministro de Justicia.