Adrián y Raúl Prada reinan en el Descenso Internacional del Sil

O BARCO DE VALDEORRAS

Los valdeorreses del Rías Baixas Boiro volaron en el K-2

14 sep 2025 . Actualizado a las 01:12 h.

El río Sil es territorio de los palistas amamantados en el Club Fluvial de O Barco y dos de ellos son Adrián y Raúl Prada, enrolados en el Rías Baixas Boiro y absolutos dominadores de una nueva edición del Descenso Internacional del Sil - Memorial Julián Trincado.

Los valdeorreses se mostraron implacables y superaron en casi 34 segundos a dos palistas que gran experiencia —también en pruebas internacionales—, como son Jesús Rodríguez León y Miguel Fernández Castañón, con la bandera del anfitrión Fluvial O Barco. El podio lo completaron en esta especialidad más veloz Martín y Borja López, del Náutico Firrete.

La victoria quedó en casa para la dupla de veteranos que forman Fernando García Viso y Miguel Anxo González Carrera, que también vencieron con notable autoridad. Tras su estela llegaron Juan Gómez y Julián Serrano, del Piragüismo Aranjuez, seguidos de otra embarcación ourensana, la del Fluvial Avión / Castrelo de Miño, con Pedro Andrés y Pedro Piñeiro.

En los K-1, Lara Feijoo comandó el control del Kayak Tudense y Antonio Rey se llevó un oro para el Náutico Firrete.

Por su parte, en las canoas, el monopolio de los oros fue del Náutico de Pontecesures, que se impuso en el C-1 masculino con Roque Araújo, en tanto que Candela Barreiro fue la ganadora en la competición femenina.

En buena parte de las categorías se registraba un nivel importante de los participantes, incluido el ganador Adrián Prada, que compitió recientemente en el mundial de la modalidad maratón y, antes de imponerse junto a su hermano, también había ganado en la carrera de K-1 en una edición interior.

En cuanto a la puntuación por equipos, el mejor calificado fue el Cabanas KDM, al que acompañaron en el podio el Piragüismo Cidade de Lugo y el anfitrión Fluvial do Barco, que se quedó con tres oros.

Y, del mismo modo, fue importante el número de participantes en total, superando los 230 palistas y 176 embarcaciones en liza, seguidas por numerosos aficionados gracias al tren fluvial, que llevó a decenas de personas al puente de Sobradelo, para seguir de cerca la competición a lo largo de los siete kilómetros del descenso.