A CONTRAPELO | O |
27 oct 2003 . Actualizado a las 06:00 h.ESTOY un tanto intrigado y espero con interés conocer el número de hombres que se apuntarán y seguirán las enseñanzas del cursillo-concurso que el Concello de O Barco ha diseñado para que todos compartamos y conozcamos las tareas del hogar. Aquí hay mucho macho ibérico, y en las tertulias de los bares ya corre la mofa para señalar al marujón. Pero algo está cambiando y sólo el hecho de crear y darse el debate social de si mantener a la mujer en la cocina y con el pie quebrado, y el hombre con la panza en el sofá delante del televisor, es un signo de que las tareas del hogar son cosa de todos. Aunque confieso que soy poco dado a seguir esas tareas, hay que tener la mente abierta y sumarse al carro de la igualdad. Eso sí, nada de machismos, pero tampoco nada de feminismos. Todos a la cocina. Aún queda mucho por hacer.