Entrevista | Antón Atrio
06 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Su trabajo es el control de la luz y normalmente es iluminador para proyectos cinematográficos. Antón Atrio, a sus 33 años da rienda suelta a sus sentimientos a través de la fotografía, la escultura y el documental. Estos días parte de sus trabajos se encuentran expuestos en el mosteiro de Xagoaza (O Barco), un lugar de lo más apropiado para, en medio de la quietud rural, contemplar las imágenes congeladas por su cámara. -Explíqueme un poco el trabajo que presenta en esta muestra llamada Anacos. -Es una exposición de una colección de fotos, de escultura y termina con un documental, cuya pretensión es invitar a todos a la reflexión sobre lo que estamos haciendo en medio de la naturaleza. -¿Por qué tituló de este modo la exposición? -Se llama así, porque cojo tres elementos para contar la historia y la analogía con el hombre, porque somos partes de las cosas, y juntas comforma un todo. -En su trabajo aparecen sentimientos fuertes, o al menos parece que eso ha pretendido. -Sí, ciertamente. Aparece un sentimiento de vida y muerte, y todo conforma lo que realmente somos los seres humanos. Todo está relacionado con la naturaleza, con nuestro mundo. -¿Desea provocar alguna reacción interior a los que ven su trabajo? -Sí, he intentado provocar sentimientos con la luz, con sus diferentes formas, con las sombras y los claros, con todo. -También llama la atención lo destructores que podemos llegar a ser los humanos. -Es cierto. Somos los únicos animales que destruimos lo que necesitamos para vivir. -¿Es cierto lo que dicen de que somos racionales? -Somos inteligentes, pero no tanto. -¿Hay dos visiones en su exposición? -Sí. Planteo un montaje con imñagenes bonitas y otras que no gustan tanto ver a cualquiera.