El mercado de O Barco se derriba para dejar su sitio a un edificio multiusos

Rocío Perez Ramos
ROCÍO RAMOS O BARCO

O BARCO DE VALDEORRAS

SONIA PACIOS

Los puestos de venta se trasladaron de forma provisional a unos bajos próximos al pabellón Los industriales que durante décadas ocuparon la Plaza de Abastos de O Barco decían ayer adiós a este emblemático edificio construido en los años 40 y trasladaban sus negocios a un bajo de la calle España. Unos locales, reformados por el Concello, que ocuparán durante el tiempo que dure la obra. Unas vallas de metal tapaban ya el viejo edificio de la plaza. La construcción no caerá por efecto de la dinamita ni al ritmo oscilante de una bola de metal sino a manos de una excavadora.

01 ago 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Algunos de los industriales que ocupaban desde hace décadas su puesto en la Plaza de Abastos no veían ya el momento de abandonar un edificio que se caía a pedazos y de perder de vista los desconchones en las paredes y el estado decadente y ajado de unas instalaciones que ya no reunían las condiciones necesarias para ofrecer un buen servicio al ciudadano. No obstante, al final, siempre queda un poco de nostalgia. Pasaron sesenta años. El tiempo no perdona y el que fuera un hito para la época de diseño y modernidad se convirtió en un edificio caduco y que ya no prestaba la utilidad necesaria. La Plaza de Abastos dejará espacio a otro edificio «de autor», como se cansó de explicar el grupo de gobierno, en cuya construcción se invertirán unos 240 millones de pesetas. Tres plantas que serán levantadas por la empresa Econor que tiene de plazo unos catorce meses para realizar los trabajos. El bajo donde se ubican los puestos ha sido alquilado por el gobierno local por sesenta mil pesetas al mes. La demolición de la plaza obliga a trasladar también los puestos ambulantes que se sitúan en un lateral y que se instalarán en los soportales de un edificio próximo al pabellón. Delante de éste se colocará la churrería.