Fallece el presidente de la Fundación Ferama, de Nogueira de Ramuín
04 feb 2021 . Actualizado a las 17:01 h.Se fue al cielo Félix Rodríguez, en silencio con Carmen, su sobrina, y su escudero fiel, Antonio, a su lado. En las estadísticas, una muerte más, en nuestro corazón y en muchos corazones alguien único, irrepetible e insustituible. Este gallego universal nos ha dejado un legado para muchas generaciones, no solo material sino sobre todo un legado de su vida, que será un ejemplo para muchas personas, muchos niños y para un sociedad que ha perdido la necesidad de compartir, de dar sin esperar.
Félix, para muchos padre y amigo, aunque no tuvo hijos, joyero las 24 horas del día, te queremos y te seguiremos queriendo siempre pues para los que tenemos fe, nos sigues ayudando desde el cielo. Por las obras les conoceréis y Félix, nacido en Luíntra, no buscaba ser famoso ni buscaba la gloria humana. No quería ser protagonista, ni ser conocido. Este hijo predilecto de Luíntra se ha ido sin ruido, pero nuestra obligación es decir al mundo que ha sido un gran hombre. Generoso, disponible, trabajador, enamorado de su tierra, de su pueblo, de sus gentes, de sus niños y de sus paisanos tuvo la visión de fundar con su hermano la Fundación Ferama y plasmar su vida y todos sus recursos en ayudar a formarse a cientos de niños de su tierra, a cientos de personas en las nuevas tecnologías e idiomas, en formarles para ser mejores personas.
Le damos gracias a Dios de haberle conocido y de haber podido con otras personas, ayudar a poner en marcha Ferama.
Espero que muchos gallegos y muchas personas de su pueblo lean estas líneas, sobre todo para que les cuenten a sus hijos y a sus nietos quien era Félix. Que les cuenten que muchos de ellos, gracias a su generosidad, pusieron las bases para ser grandes personas y grandes profesionales.
Que se miren en el espejo de su vida para que cuando triunfen puedan hacer lo que hizo Félix, dar el ciento por uno. Esa generosidad de haber tenido mucho y compartirlo todo es una meta alcanzable para grandes hombres, grandes personas y Félix forma parte de ese cuadro de honor. Solo nos queda acabar con tres palabras: gracias, perdón y sigue ayudándonos desde el cielo. Presidente y amigo, ahora nos toca seguir tu gran obra, nos toca seguir ayudando, nos toca poner en el corazón de mucha gente la misma generosidad y cariño que tú nos diste.
Patronato de la Fundación Ferama