02 sep 2011 . Actualizado a las 06:00 h.
El pueblo pizarrero por excelencia, Casaio (en Carballeda de Valdeorras), inició ayer las fiestas en honor a su patrón, san Gil. Y lo hizo pasado por agua, ya que a las 12.30 horas, momento en el que estaba prevista la salida de la procesión, la lluvia era tan intensa que la imagen del santo tuvo que quedarse dentro de la ermita, donde se celebró la misa. Solo amainó durante unos minutos al final del oficio religioso. Las fiestas siguen hoy con la orquesta Miramar. foto lolita vázquez