El tesón del equipo ourensano prolongó la incertidumbre hasta el final
31 ene 2026 . Actualizado a las 22:25 h.El Club Ourense Baloncesto sigue compitiendo. Lo hizo de nuevo ante un Fuenlabrada con experimentadas figuras de la liga, con bajas que merman su potencial y con dos «ausencias» como las de Kentwan Smith, que sigue fuera de onda, y un Gabe Kalscheur descentrado por las faltas y los dobles que le pitaron. Aún así, nadie baja los brazos en el Pazo y el plantel de Moncho López incluso atacó para empatar al final del choque. El resultado, eso sí, duro: 69-72.
El primer acto se desarrolló con ese déficit de puntos que muchas veces padece el COB. Aunque Rafa Lisboa clavó el primer triple (3-2), los seis siguientes no encontraron aro. La defensa y un buen relevo de Martín Iglesias que se recupera a marchas forzadas bastaron para limar el boquete que habían abierto los madrileños, dominadores en el rebote para el escueto 13-18 que cerró los diez minutos.
Lo del segundo cuarto, al contrario, fue una locura. Al triple inicial de Rigot, cuando los de Iñaki Martín amenazaban con abrir la ventaja, respondió Rafa Lisboa con un recital de bombas de larga distancia al que se unieron McDonnell e Isaac Vázquez. Al mismo tiempo los visitantes perdían un balón tras otro, muy precipitados, pero también incómodos por la energía con la que defendían los cobistas. El parcial de 17-4 elevó los decibelios en el Pazo, para marcharse al descanso con un 44-37 y un baloncesto fluido, a la vez que vistoso.
No era en todo caso el ritmo esperado. Los visitantes redujeron la sangría de sus balones perdidos y apretaron más las tuercas a los cobistas, que se atascaban de nuevo en ataque. Renfroe y Benite imponían un tempo más favorable a los suyos y los de casa se encomendaban a su habitual pericia para cargar la zona y visitar la línea de tiros libres. Lo de los lanzamientos de campo ya era más complicado, sobre todo porque seguían sin aparecer ni Smith ni Kalscheur. Con todo, el esfuerzo defensivo tuvo premio y se mantenía un tanteo favorable a los locales, con el 58-54 que dio paso al último cara a cara.
En poco más de dos minutos, los forasteros se hicieron con el mando en el marcador. Kasibabu se hizo imperial en la pintura y abrió un parcial de 0-9, que cortó desde más allá de la barrera del triple. El base ourensano era el más decidido, porque a muchos de sus colegas les costaba mirar aro. Un mate de Gill puso el 63-63 en el luminoso y el resultado siguió muy apretado, aunque era evidente que a los ourensanos les costaba producir puntos. Un 2 más 1 de Manchón fue clave y ya no hubo respuesta. Faltó experiencia en pista.
COB (69): Lisboa (19), Kalscheur (0), Smith (0), McDonnell (11), Gill (8) —quinteto inicial—, Okanu (4), Vázquez (15), Huguet (2), Seixas (0) e Iglesias (10).
FUENLABRADA (72): Renfroe (3), Benite (11), Manchón (13), Aurrecoechea (12), Kasibabu (19) —quinteto inicial—, Díaz (5), DeBisschop (6), Rigot (3), Belemene (0) y Rupérez (0).
PARCIALES POR CUARTOS: 13-18, 31-19, 14-17 y 11-18.
ÁRBITROS: Lema Parga, Checa Nebot y González Cuervo. Eliminaron por faltas al local Seixas y al visitante Kasibabu.
INCIDENCIAS: Pazo Paco Paz. Gran ambiente en sus graderíos, durante el partido valedero para la jornada 18 de la Primera FEB.