Bodas de plata para un espacio de manualidades que apuesta por el reciclaje creativo

La Voz

OURENSE

Dolores Estévez Cerreda, Loli, de Lecer Manualidades
Dolores Estévez Cerreda, Loli, de Lecer Manualidades Alejandro Camba

Loli Estévez lleva 25 años al frente de Lecer Manualidades

08 jul 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

Dolores Estévez Cerreda, conocida como Loli, celebra este año las bodas de plata de su proyecto personal y profesional: Lecer Manualidades, en la calle Bedoya de Ourense. Se trata de un espacio que desde 1999 ofrece diferentes talleres creativos o trabajos por encargo. La actividad combina la venta de productos con clases prácticas dirigidas a adultos y niños. Loli recuerda con satisfacción la trayectoria de su alumnado: «Tuve a niños que empezaron conmigo y hoy están en la universidad o terminando. Me da mucha alegría encontrarlos».

Los talleres abarcan manualidades en general pero, sobre todo, reciclaje creativo: «Lo que más me gusta es dar una segunda vida a los objetos. La gente trae cosas para no tirarlas». En el taller no hay una programación cerrada: cada persona elige lo que quiere hacer y se adapta el contenido a su proyecto. «Traes una mesa o una silla y te explico cómo decorarla. Al final cada uno decide el trabajo que quieren hacer. No hay nada pautado», explica. Con el paso del tiempo, Loli ha observado un cambio en los hábitos del alumnado: antes se trabajaba más con piezas nuevas pero ahora predomina el interés por transformar objetos usados. «Una lámpara vieja que tienes, la modificas. La gente se ha pasado al nuevo reciclaje y eso me gusta porque es una de las cosas que más me interesan a mí», explica.

La venta de productos en tienda ha bajado notablemente, en parte por la compra online, aunque los talleres se mantienen activos. Servicios como la enmarcación de cuadros continúan funcionando: «Por mucho que sepas, por internet es complicado que alguien te haga un marco para un punto de cruz como aquí, es más personal». Además del componente creativo, Loli destaca el valor terapéutico de sus talleres. Muchas personas llegan por recomendación médica, como apoyo ante problemas emocionales o para mantenerse activas tras la jubilación. «Algunos vienen porque se lo recomienda el médico, sobre todo por el tema de depresiones. Hay mucha gente que por salud necesita tener la mente ocupada», afirma. También tiene alumnos mayores que siguen asistiendo como parte de su rutina. Lecer Manualidades mantiene su actividad durante todo el año, también en verano. «El otro día me venía a preguntar una madre por dos chavales solo para un par de semanas», señala Loli, que sigue recibiendo a nuevas generaciones interesadas en crear con sus manos. Con 25 años de trayectoria, Lecer Manualidades se ha consolidado como un espacio de creatividad, aprendizaje y bienestar en la ciudad, adaptándose a los cambios sociales pero manteniendo viva la esencia del trabajo artesanal y personalizado.