Las graduaciones se convierten en un «acto social imprescindible»: las mejores galas y casas rurales para la fiesta

LA VOZ OURENSE

OURENSE

Estudiantes de bachiller y ESO celebran «de pasarela» su fin de etapa, que también se extiende a primaria o infantil

17 may 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

Graduarse por todo lo alto está de moda. Lo saben en los institutos de Ourense y lo aplican las familias. «É un día no que cada vez se inverte máis», apuntan desde la dirección del IES 12 de Outubro, que celebró su acto este jueves. Centros de la ciudad trasladaron la cita desde sus instalaciones hasta el Auditorio y aumentaron la entrega de bandas a más etapas formativas, como la ESO, primaria o infantil. Los estudiantes, por su parte, organizan desde las cenas más modestas hasta fiestas en casas rurales.

Los meses de mayo y junio concentran las graduaciones. Primero de bachiller y después de educación secundaria. Aunque algunos centros ya deciden juntarlas. El IES 12 de Outubro siempre celebró el acto en ambas etapas, sumando también a los ciclos profesionales. Lo hacían en el salón de actos del instituto, pero hace dos años que, ante la afluencia de familiares, se queda pequeño, así se trasladaron al auditorio. Pasaron de un aforo de 150 personas a unas 600. «Converteuse nun acto social imprescindible», asume el director. También se les quedaron pequeñas las instalaciones a los alumnos de segundo de bachiller del IES Otero Pedrayo, que tendrán su graduación el martes. Celebran un acto para este curso y desde hace cuatro años, ante el interés de los estudiantes, también lo hacen para los de cuarto de educación secundaria. Sin embargo, para la ESO sigue siendo en el paraninfo del instituto, sin familiares porque no hay espacio.

En ambos casos los estudiantes escogen sus mejores galas, más modestas para los de secundaria. Los jóvenes se preparan para la graduación con trajes y vestidos tan arreglados «como para una boda», observan en Josefinas. Ropa, peluquería y maquillaje son cada vez más importantes para el gran día. «Los de bachiller mantienen una línea como de pasarela», bromea el director de Salesianos, que celebró ayer el evento.

Graduación de los alumnos de bachiller del colegio ourensano de Salesianos.
Graduación de los alumnos de bachiller del colegio ourensano de Salesianos. Miguel Villar

Además, continúan siempre la celebración. Los que realizan la graduación en sus centros suelen terminar con unos pinchos. Después, los alumnos se encargan de organizar una cena y la fiesta. Algunos invitan a los profesores pero otros prefieren hacer algo propio. Reservan locales y restaurantes en la ciudad o incluso se alejan más. Los estudiantes de bachiller IES 12 de Outubro alquilaron autobuses y una casa rural en Celanova.

Este furor por la graduación extiende los actos a más etapas formativas. En Josefinas, además de en la ESO, también gradúan a los pequeños de infantil desde hace años. «Es la moda, a las familias les hace muchísima ilusión», asume el director. En Salesianos, realizan una ceremonia en infantil y desde hace unos cuatro años también en primaria. «Es algo globalizado», explican. En otros institutos intentan mantener una celebración sencilla, como el IES Julio Prieto Nespereira. Como su formación llega hasta bachillerato y esperan que los alumnos terminen todo el ciclo, no hacen graduación en la ESO. El acto final se realiza desde siempre en el propio centro:. «Procuramos que sexa algo normal».