Hoy me encuentro escribiéndote con el corazón roto y con una profunda tristeza por tu partida. Es difícil expresar con palabras el dolor que siento en este momento, pero quiero compartir contigo mi sincero pesar y honrar tu memoria.
Eras una persona increíblemente especial en mi vida. Tu bondad, calidez y amor incondicional siempre iluminaban mi camino. Eras mi compañero, mi apoyo y la persona con la que siempre soñé pasar el resto de mis días. Me duele profundamente tu partida, pero siempre llevaré tu recuerdo en mi corazón. A lo largo de nuestro tiempo juntos creamos recuerdos inolvidables y compartimos momentos de risas y alegrías, también de tristeza, pero los buenos lo compensaban. Eras un hombre extraordinario, con una pasión por la vida que era contagiosa. Tu sonrisa radiante, tu generosidad y tu espíritu aventurero nunca dejarán de inspirarme.
Es devastador enfrentar la realidad de que ya no estés físicamente con nosotros. Extrañaré tus abrazos, tu olor, tu risa y tu mirada cómplice. Pero sé que tu vivirás dentro de cada uno de nosotros, de los que tuvimos la suerte de conocerte y disfrutar del tiempo q nos regalaste. En este momento tan difícil me apoyo en aquellos que me rodean para brindarme consuelo y apoyo emocional. Agradezco a todos los amigos y seres queridos que han estado a mi lado durante este proceso de duelo. Sus palabras de consuelo y gestos de amabilidad han sido un bálsamo en mi corazón roto.
A pesar de la tristeza y el dolor, quiero recordarte por la persona maravillosa que eras y por el impacto positivo que tuviste en nuestras vidas. Nunca jamás te olvidaré y tu legado perdurará en nuestros corazones. Gracias por tu apoyo y comprensión durante este difícil momento. Sé que no te gusta verme llorar, siempre me abrazabas y me consolabas para que no llorase, pero ahora es imposible no hacerlo. Tú pérdida nos ha dejado con un vacío profundo, pero espero que encontremos consuelo y fuerza mutua mientras recordamos y honramos tu vida. Con cariño, Isa.
Isa Campos, pareja del joven Luis Sandín que falleció de forma repentina a los 29 años