Fran Justo, nuevo entrenador en Irún: «Que al Real Unión lo dirija Emery es un punto extra de confianza»

OURENSE

Fran Justo, en las calles de Ourense, poco antes de viajar a Irún
Fran Justo, en las calles de Ourense, poco antes de viajar a Irún Santi M. Amil

El técnico ourensano valoró que su nuevo club crea en sus métodos de trabajo

24 jun 2023 . Actualizado a las 05:00 h.

Francisco Justo Rodríguez (Ourense, 1989) es uno de los técnicos emergentes de la escena balompédica gallega y se acaba de convertir en la elección del histórico Real Unión de Irún para dirigir desde el banquillo su proyecto en la Primera Federación. Entre el viaje de ida y vuelta a tierras vascas y más de una videollamada de frenético trabajo, Fran explicó los detalles de esta nueva etapa en su trayectoria.

—¿Cómo se fraguó su fichaje por el Real Unión?

—La verdad es que comenzamos a contactar hace varios meses, aunque no tenía nada que ver con la opción de encontrarnos en un futuro. Después de confirmar su permanencia en la categoría sí mantuvimos alguna videoconferencia, para hablar de las opciones con respecto a la próxima temporada. Supongo que lo habrían hecho con varios candidatos, pero el 8 de junio fuimos a Hondarribia y nos reunimos con Unai e Igor Emery, Josu Reta y Mikel Bengoa. A consecuencia de esos contactos le trasladaron a mis agentes una propuesta y, tras valorar todas las opciones, no tardé mucho en aceptarla.

—Desde Irún resaltaban que entrenador y club coincidían en sus ganas de crecer.

—Desde que comenzamos a hablar me han manifestado su deseo de contar conmigo, no solo con palabras sino también con hechos. Es el único club dirigido por un entrenador como Emery y no negaré que es un punto extra de confianza, porque sabe lo que valoramos a la hora de desarrollar nuestro trabajo. De todos modos, también somos conscientes en ambas partes de que la exigencia es alta, este es un proyecto ambicioso en una liga muy complicada. Nos van a dar todos los recursos posibles y hay que estar a esa altura.

—¿Quién le acompañará en su nueva aventura vasca?

—El club lo confirmará en los próximos días, pero lo que sí puedo adelantar es que trabajaré con otros tres técnicos gallegos más, algo que no es fácil que te concedan, como pude comprobar con otras propuestas que tuve sobre la mesa. Unai y el resto de la cúpula del Real Unión han tenido una gran deferencia con nosotros y, como decía antes, lo han demostrado con hechos. Es una muestra más de la apuesta de este club, que ha estado en Primera, en Segunda o ha ganado Copas del Rey y, ahora, nos da su confianza en nuestra capacidad para ocuparnos de su parcela técnica en la próxima temporada.

—¿En este caso su primer hijo viene con un pan bajo el brazo?

—Además de lo respaldado que me he sentido, también tuvo mucho que ver la forma en que respondieron en el Real Unión a mi inminente paternidad. Quisieron que María viajara conmigo para que viera dónde íbamos a vivir y a trabajar, así como todo el entorno donde nos instalaremos. También le dieron la máxima prioridad al nacimiento de mi hijo, preocupándose en encajar todas las fechas y nuestra comunicación. A nivel vital y cultural es otro punto que hace muy atractivo para mí coger la maleta y marcharme a más de 700 kilómetros de casa. Sobre todo para estar en una zona donde se respira tanto fútbol y en la que en desplazamientos cortos nos podemos encontrar seis estructuras de categoría profesional, sin olvidar la repercusión de la gente tan buena que salió de aquí.

—¿Qué se lleva de las experiencias del Ourense CF, Arenteiro o Lugo?

—Allí crecí. En parte creo que en Irún valoraron el trabajo que realicé donde me dejaron crecer y convertirme en un técnico ganador, entre comillas. En Lugo también aprendí mucho, me sirvió para tomar perspectiva y saber lo complicado que es enfrentarse al fútbol profesional. Tuve que madurar y tomar conciencia de todo lo que hay que esforzarse para seguir mejorando con esa gran exigencia.