Los niños, otra vez

Marta Vázquez MATICES

OURENSE

28 abr 2022 . Actualizado a las 09:39 h.

En marzo del 2020, cuando el covid había dejado de ser un problema que veíamos por la televisión para convertirse en una realidad con la que íbamos a tener que lidiar, una de las primeras medidas que se tomaron fue la de cerrar los parques infantiles. Aquello fue una señal. Los niños iban a ser uno de los colectivos más afectados por la pandemia. Y no hablo en términos económicos. Durante semanas los pequeños permanecieron encerrados en casa. Algunos mantuvieron el contacto con profesores y compañeros, otros no tuvieron esa oportunidad. Con la desescalada, empezaron a abrir los bares y los comercios. Los trabajadores nos fuimos poco a poco reincorporando físicamente a nuestros puestos de trabajo pero los colegios siguieron cerrados. Niñas y niños de todas las edades se vieron privados durante muchos meses de su rutina, de sus juegos con amigos, de su aprendizaje en condiciones normales. Llegó septiembre del 2020 y por fin las aulas reabrieron. Con polémica por los horarios, con miedo a contagios masivos y con muchas limitaciones. Los pequeños pasaron meses en grupos burbuja, sin bajarse las mascarillas durante toda la jornada escolar y con limitaciones en los patios. Mientras, la economía cogía aire, los bares y restaurantes iban ampliando cada vez más sus horarios y las normas parecían poco a poco ir relajándose para los adultos. Ahora que la mascarilla ya no es obligatoria para nadie, salvo excepciones que los expertos han dejado bien claritas, en muchos espacios educativos se sigue recomendando su uso. ¿Otra vez van a ser ellos quienes se sacrifiquen?