«Dinerismo»

María Teresa Rodríguez Vázquez
Maite Rodríguez EL ÁBACO

OURENSE

28 sep 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Una nueva campaña de publicidad de la Xunta da ejemplos del «fermosismo» que se empieza a ver en nuestros pueblos. Durante muchos años, el feísmo fue lo predominante. Como la decadencia de la arquitectura tradicional, una vez perdidas ciertas de sus funcionalidades -la corte en el bajo de las casas, la necesidad de tener muchas, y muy pequeñas, habitaciones por ser familias con muchos hijos- dio paso, bien al abandono directo, bien a la transformación en monstruitos de proporciones y revestimientos epatatantes.

Además de nuestro paisaje, todavía por conocer y dar a conocer, en Ourense el turismo rural tiene que dar un paso con el arreglo urbanístico y arquitectónico de los pueblos. Se ha avanzado. Ejemplos como Allariz, Seixalbo o Vilanova dos Infantes conjugan los intereses privados con el impulso público. Y es que a nadie se les escapa que para hacer una buena rehabilitación se necesitan buenos materiales que cuestan su dinero y buenos profesionales que lo lleven a cabo.

Por eso el «fermosismo» necesita también «dinerismo». Está claro que ya no vivimos en ese mundo en el que la población rural se sostenía con lo que daba el campo. La pandemia ha traído a muchos urbanitas a los pueblos, pero no vayamos a caer -aunque pueda parecer una exageración pues los números nunca serán iguales- en esa gentrificación que impide que los locales puedan adquirir y arreglar viviendas mientras los expulsa de su entorno por la moda que tener una casita de revista en el pueblo. Lo hermoso es la propia vida de pueblo, en el pueblo y con medios para poder vivirla.