«Mucha gente no tiene ni idea de lo que es el TEA»

j. g. sobrado OURENSE

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Imagen de archivo de una actividad de concienciación de Autismo Ourense, en el 2019
Imagen de archivo de una actividad de concienciación de Autismo Ourense, en el 2019 Santi M. Amil

Autismo Ourense llama este viernes a visibilizar el trastorno del espectro autista

02 abr 2021 . Actualizado a las 15:00 h.

Como tantísimas otras cosas, la pandemia también dificulta este año la conmemoración del Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, que se celebra este viernes día 2 de abril. A pesar de ello, el trabajo de fondo de asociaciones como Autismo Ourense se nota en el día a día, y en vidas como las de Rocío Alonso y su hijo Brais.

Este joven, de 13 años, tiene TEA, es decir, un trastorno del espectro autista, algo que, asegura su madre, provoca algunos días de cierto agobio por las dificultades comunicativas, pero que en ningún momento empaña el amor que sienten el uno por el otro. «Es un niño súper cariñoso», asegura Rocío.

Brais va al centro Ilustre Mestre, «el único específico que hay en Ourense», asegura su madre. Este colegio, surgido de las entrañas de Autismo Ourense en el 2009, ha sido fundamental en el desarrollo de niños como Brais. «Lleva allí desde los 18 meses», apunta Rocío. Y es que, cuando un médico trasladó por primera vez a esta ourensana de O Pereiro que su hijo sufría trastorno del espectro autista, admite, se sintió perdida: «Yo no tenía conocimiento de nada de este tema». Primero, dice, atravesó una fase de negación en la que llevó a su hijo a uno y otro especialistas, porque no acababa de creer ni entender qué era lo que estaba ocurriendo. «Cuando te dicen que tu hijo tiene autismo te sientes totalmente perdida», apunta. Llegado un momento, los médicos del Complexo Hospitalario Universitario de Ourense la derivaron a la asociación: «Dentro de Autismo Ourense sí hay gente muy buena que te ayuda, pero fuera hay muy poquita». Por su parte, Brais está encantado con el centro. «Cuando ve llegar la furgoneta en la que lo vienen a recoger bueno, yo se lo noto, le cambia el ánimo, se pone contento». De hecho, Rocío admite que después de tener que pasar unos días sin acudir al Ilustre Mestre, como durante esta Semana Santa, cuando Brais vuelve al cole es «el hombre más feliz», algo que para ella lo es todo.

Las ayudas de la sanidad pública y las administraciones en general, dice Rocío, no son suficientes: «El dinero que aportan no cubre los gastos de todos los profesionales. Creo que, sobre todo los centros educativos de este tipo, deberían recibir más». Lo que piden esta, y muchas otras personas de la provincia de Ourense que conocen de cerca lo que es el trastorno del espectro autista, es «por y para ellos», refiriéndose a todos los niños con TEA que tienen que desenvolverse en un mundo que muchas veces no está dispuesto a pararse a entenderlos. «Mucha gente no tiene ni idea de lo que es vivir con una persona con TEA», finaliza Rocío.