El acusado no tenía autorización para la quema y el incendio acabó arrasando dos hectáreas de monte
08 sep 2020 . Actualizado a las 05:00 h.En tres meses de prisión, y una multa económica durante ese mismo tiempo, quedó este lunes fijada en el juzgado la condena para Alfonso M. D., quien se reconoció responsable de un delito de incendio forestal imprudente.
Los hechos que dieron lugar a esta causa judicial tuvieron lugar a media tarde del 14 de abril del 2018, cuando el acusado se dispuso a hacer una quema de residuos agrícolas en una finca de su propiedad. Pero lo hizo no solo sin contar con la preceptiva autorización de la consellería de Medio Rural para este tipo de actividades, sino también «omitiendo las más elementales normas de cuidado». Tampoco ayudaron las condiciones climáticas ni la disposición del terreno, con una fuerte pendiente, y así las cosas la quema pronto se convirtió en un incendio forestal que se propagó a terrenos colindantes y que afectó a dos hectáreas de superficie. Fue necesaria la presencia de los servicios de extinción de la Xunta para sofocar las llamas, provocando un gasto a la administración de 513 euros. Dado que el acusado ya pagó esa cantidad, se le aplicó una atenuante de reparación del daño. No tendrá que ingresar en prisión si no delinque en dos años.