Detienen por segunda vez a los inquilinos de un local en el que se consume y vende marihuana

La Voz OURENSE

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Santi M. Amil

El bajo está en O Couto y pertenece a la asociación Green Day

17 ene 2019 . Actualizado a las 19:31 h.

No es la primera vez que la Policía Nacional detiene a los inquilinos de un bajo de la asociación Green Day situado en la avenida de Portugal de la capital en el que se vende marihuana. Un espacio que funciona en O Couto desde el año 2017 que oferta el consumo de marihuana y se presenta como un club del fumador en el que se aceptan socios. La primera detención fue hace seis meses, cuando la Unidad de Prevención y Reacción de la Brigada de Seguridad Ciudadana tuvo conocimiento de que en este establecimiento también se vendían estupefacientes.

Se detuvo entonces a una de las socias por un delito contra la salud pública. Ahora, medio año después, el detenido ha sido su pareja y socio, por las misma causa, ya que se confirmó que dicho bajo estaba nuevamente habilitado para el consumo y la venta de marihuana. Los agentes la localizaron en el interior del local distribuida en recipientes de plástico y cristal cerrados de forma hermética encima y detrás del mostrador. Cada uno de ellos, explican, con un nombre en la tapa que se corresponde con una variedad. Se incautaron un total de once recipientes que pesaban 200 gramos, además de una balanza de precisión y bolsas de plástico vacías con cierre hermético para servir la sustancia. También encontraron hojas de papel con el número de socios y la cantidad de gramos despachados, además 116 euros fraccionados en monedas. Según la Policía Nacional, se vendía marihuana a los «socios» por cinco euros el gramo y las variedades que se ofertaban eran las de Super Silver Haze, Mataro, Critical Haze, Cookis, Blue Haze, Secret Shjaker, Blue Berry, Utopía, Choco y Gorila. El local, afirman, se encuentra habilitado para el consumo de dichas sustancias teniendo incluso un sistema de ventilación con un filtro de carbono, anclado al techo para evitar olores. Por este motivo se detuvo al propietario, un hombre de cuarenta y ocho años de edad, natural de Guipúzcoa, al que le consta una detención anterior. El arrestado pasó el miércoles a disposición judicial y quedó en libertad.

El pasado mes de junio, los agentes de la comisaría se presentaron en el mismo local deteniendo a la mujer que lo atendía por un delito contra la salud pública, al encontrar en su interior 400 gramos de marihuana de distintas variedades en botes y bolsas. Ambos socios aseguraron que no se dedicaban a la venta de marihuana, sino que el local era «un dispensario» para el autoabastecimiento de socios usuarios de cannabis.

Sostienen que en el local no proporcionan solo hierba para fumar con uso recreativo, sino también para infusiones, aceites o cremas con finalidad terapéutica. Aunque sí se especifica, afirma la policía, lo que se debe pagar por la compra de la marihuana. «Los socios pagan una cuota anual que les da derecho a consumir aquí. No nos enfocamos al fumar, queremos que la gente entienda qué es y qué usos tiene, terapéuticos o lúdicos. Queremos que se regularice la marihuana, no que se legalice porque si no, pasaría como con el tabaco. Uno de los puntos de las asociaciones cannábicas es quitar el mercado de la calle. No queremos saber nada del mercado negro », dijo el presidente en una entrevista para La Voz hace un mes. Para poder ser miembro de la asociación, explicaban, una persona tiene que acudir con un socio que lo avale, ser mayor de 21 años y consumidor habitual. Los propietarios defienden que hicieron los trámites legales para constituir la asociación, lo notificaron por escrito a la fiscalía y declaran a Hacienda. En los estatutos defienden que se refleja que es una asociación sin ánimo de lucro, para autoabastecimiento y sin compraventa, sino con cultivo propio.