La política española está viviendo una semana histórica por lo excepcional que resulta una moción de censura. Siendo así, no es de extrañar que el debate que ha tenido lugar en el Congreso haya logrado captar también la atención de los políticos ourensanos. La provincia ha tenido, sin embargo, un papel marginal, como es habitual, aunque no lo parecía nada más empezar, cuando la portavoz de Podemos, Irene Montero, hizo el larguísimo repaso de los casos de corrupción que afectan al PP. Uno de ellos -aunque hay otros con protagonistas ourensanos, como la operación Pokémon- es el de Baltar. No era el más difícil de pronunciar, pero Montero se equivocó y le puso el acento a la primera «a» (dijo «Baltar»). Ese error provocó más de un chascarrillo en las redes sociales.
Y es que ese mundo paralelo de Facebook y, sobre todo, de Twitter, ha tenido un protagonismo especial en esta moción de censura. Todos hemos visto las imágenes de sus señorías que, ante el aburrimiento del debate, se lanzaron a sus móviles. Con más o menos acierto, eso sí. Que se lo digan, si no, a la ourensana Ana Belén Vázquez, que fue criticada a nivel estatal por dos tuits. En ambos se refería a Irene Montero y Pablo Iglesias como los «novios» e ironizaba con su vestimenta. «¡Qué mal está Podemos para que tenga que ser tu novia [quien te defienda]», señaló Vázquez.
Los otros diputados ourensanos se lo tomaron con más mesura. Miguel Ángel Viso se limitó a retuitear un par de publicaciones de las redes oficiales del PP y su compañero, Celso Delgado, que se estrenó en Twitter hace menos de un año, escribió: «Fracasa unha moción de censura plantexada desde posicións extremistas e radicais. Rajoy reafirma a estabilidade do seu Goberno. España gaña». Por lo que respecta a la bancada socialista, la única representante ourensana, Rocío de Frutos, solamente hizo referencia al nuevo portavoz parlamentario de su grupo, que es pedrista como ella. «PSOE, excepcional en el fondo y en la forma. Ábalos, me quito el sombrero. Os recomiendo escuchar su intervención», dijo la diputada ourensana, mucho más cómoda tras la victoria de su Pedro Sánchez. Rocío de Frutos sigue, no obstante, teniendo su propio criterio y ha anunciado su oposición al acuerdo de libre comercio, con Canadá que sí apoya (o, al menos, apoyaba hasta ahora) su partido.
En fin, la moción de censura de Podemos estaba condenada al fracaso y del debate solo se pueden extraer conclusiones respecto a la capacidad que cada uno de los intervinientes ha demostrado para colocar sus mensajes. Si han tenido éxito o han fracasado en ese objetivo es algo que juzgarán los electores tarde o temprano.