¿A que se quejan ustedes de lo que cobran aquí nuestros representantes parlamentarios? Pues giren la cabeza a Merkelandia. A partir del 1 de julio los diputados germanos van a recibir 215 euros más al mes, en total 9.542 euros brutos, alrededor de 113.000 euros anuales solo en concepto de sueldo, a mayores hay una dieta de 4.320 euros mensuales libre de impuestos. Dado el buen clima económico del país, desde el año 2014 los sueldos de los representantes del pueblo crecieron un 15,6 %. Esto también beneficia a los exparlamentarios que cobran una pensión. Por dedicarse uno como mínimo un año a la labor de diputado tiene derecho a 239 euros al mes (cuando cumpla los 67 años, antes no). Por un período legislativo, los cuatro años completos, le corresponden 954 euros y la pensión máxima por un mínimo de 25 años de dedicación parlamentaria, es de 6.441 euros mensuales. Al sueldo del parlamentario en activo se resta solo el IRPF, el impuesto a la Iglesia (protestante o católica), la tasa para la solidaridad con Alemania del Este y la contribución a la ley de dependencia. No hay aportaciones al fondo de desempleo, ni al de la seguridad social (seguro médico y pensiones). Si no lo saben, Merkel cobra 226.000 euros al año. Espero no haber desmoralizado a nuestros representantes autóctonos.