La jueza no me «ajunta»

Ruth Nóvoa de Manuel
Ruth Nóvoa DE REOJO

OURENSE

LPa recusación es una posibilidad a la que pueden recurrir las partes cuando consideran que la imparcialidad de un juez no está garantizada. Existen varias causas de recusación y esta debe estar fundamentada porque, ¡imagínense lo que sucedería de lo contrario! Cualquiera podría señalar con el dedo al juez ante el temor de acabar juzgado o condenado. La baraja se rompería en muchos trocitos.

En Ourense hemos tenido alguna recusación ilustre en los últimos tiempos y el presidente de la Diputación, José Manuel Baltar, ha decidido sumarse a esta práctica para apartar del caso a la jueza que lo investiga por acoso sexual, cohecho y tráfico de influencias. Habrá que esperar a la decisión derivada de esta solicitud para saber si existe por parte de la jueza algún interés particular en este caso. Pero mientras tanto, la petición de la defensa de Baltar suena a esos comentarios de patio de colegio con los que un niño se queja de que fulanito no le deja jugar al escondite o de que menganita no quiere compartir la comba. La jueza no me «ajunta», se lee entre las líneas del texto de la recusación.

El abogado de Baltar aprecia «una enemistad o interés de la juzgadora» que, se supone, tendría que demostrar. Y apela a «una animosidad hacia mi representado y su padre, o la formación política a que pertenecen los mismos, o por cuestiones ideológicas o personales, bien por todas ellas, excediendo en cualquier caso la imparcialidad e independencia que a los jueces y magistrados corresponde». Personalmente no conozco si existe esa enemistad ni si la defensa puede demostrarla. Tan injusto sería que la jueza se dejase llevar por cuestiones personales como que la defensa apelara a ellas de forma espuria para apartarla de caso. Pero lo cierto es que sus decisiones no pueden gustar a todo el mundo. En el patio no puedes pretender que todos jueguen al fútbol solo porque la pelota sea tuya.