El adiós de «míster casta»

Miguel Ascón Belver
Miguel Ascón A LA CAÍDA

OURENSE

Lidiar con la mayoría absolutísima y el enorme poder político de Baltar en Ourense no es tarea fácil. El desgaste psicológico que supone es fácil de imaginar tomando como referencia las alusiones que los comunicados de prensa del PP hacen sobre Ignacio Gómez, hasta ahora portavoz del PSOE en la Diputación: «Míster casta», «esperpento político», «desprezable», «delirio político», «mentirán oficial da provincia», «cínico», «dicindo auténticas burradas como nos ten acostumados», «desidia», «táctica do calamar», «menos samba e máis traballar», «só aparece polo Pazo Provincial cando lle ven en gana», «nin asina as súas iniciativas». Y podría seguir, pero seguro que ya ven por dónde voy.

Esta estrategia de acoso es, en cierto modo, similar a la que el PSOE sigue contra el líder del PP, pero hay que recordar que uno es presidente de la Diputación y otro, portavoz de la oposición. El caso es que la manera en la que el partido de Ignacio Gómez ha respondido a ese atosigamiento ha sido relevándolo de la portavocía. Como parece fácil de intuir, tras el cese hay motivos muy alejados de lo que ocurre o no ocurre en el Pazo Provincial de la calle Progreso. Las causas hay que buscarlas en la sede del PSOE de la calle Ribeira de Canedo. A Gómez le cortan la cabeza por discrepar en asuntos orgánicos con la dirección provincial. Así de claro.

Ahora él se revolverá, pero tiene poco que hacer. Quizás empezó mal. Le faltó la valentía necesaria para defenderse personalmente en la reunión en la que se gestó su relevo y a la que estaba invitado. Llega tarde a la lucha.