El Colegio de Médicos veía precipitación

Fina Ulloa
Fina Ulloa OURENSE / LA VOZ

OURENSE

Santi M. Amil

La gerencia se reunió ayer con los profesionales en el Nóvoa Santos, centro al que pertenecían el 90 % de los vecinos que pasarán al de O Couto

02 sep 2016 . Actualizado a las 18:41 h.

Mientras sigue el desencuentro entre la Xunta y el Concello sobre si hay que esperar o no a las obras de urbanización para abrir el centro de salud de O Couto, el Sergas sigue adelante con los preparativos para poner en marcha la infraestructura. Ayer el personal del Nóvoa Santos -centro al que pertenecían el 90 % de los vecinos que pasarán al de O Couto y también parte de la plantilla que les atenderá- tenía una reunión con representantes de la gerencia para establecer el cierre de agendas y preparar el primer día del cambio en ambos centros. La tarea no es sencilla y una comisión trabaja desde hace semanas en el reparto equilibrado de las tarjetas sanitarias de quienes han decidido quedarse en el Nóvoa Santos. Según fuentes sindicales hay unos 4.000 que ya han manifestado que no se trasladarán.

Esta circunstancia ha creado preocupación en el colectivo médico, según manifestaba el presidente del órgano colegial, José Luis Jiménez. «En este centro ya se supera en bastante la ratio de tarjetas recomendada para garantizar un buen nivel asistencial», apuntaba. Jiménez no quiso entrar a valorar la polémica entre Xunta y Concello por la apertura argumentando que «esa es una faceta que no nos compete, aunque lógicamente preferiríamos que pudiese abrirse sin ninguna duda sobre las cuestiones de legalidad». Lo que sí les preocupa «es qué va a pasar si hay que cerrarlo y volver a abrir. Cualquier traslado de este tipo genera problemas, por muy bien planificado que esté, y me consta que llevan tiempo trabajando en esa planificación. Un cierto caos es inevitable los primeros días, pero si hay que volver a reunir todo en el Nóvoa y luego volver a trasladar, se multiplica por tres». Desde el Colegio de Médicos también tienen dudas sobre la idoneidad de empezar a funcionar con obras alrededor: «Obviamente siempre se generan ruidos, polvo, cuestiones molestas para desarrollar la atención en las mejores condiciones y en eso sí que no entiendo muy bien qué prisa hay, porque no existe un problema asistencial; los pacientes pueden seguir unos meses más en el Nóvoa. En ese sentido parece precipitado. Como el hecho de hacerlo justo cuando mucha gente acaba de venir de vacaciones y posiblemente acaba de ver la carta del Sergas y aún no ha podido decidir a qué centro quieren ir».

El PP devuelve la responsabilidad del retraso al PSOE

Si anteayer el PSOE culpaba al actual gobierno del PP del retraso en las obras de urbanización, ayer el regidor devolvía la pelota al tejado socialista. «Atopamos moitos problemas que tiñan que estar arranxados no 2013 ou 2014 e sen resolver», como que el terreno estuviese calificado de inundable. «Se non o arranxáramos estaríamos en situación similar ao centro de parques naturais e cun bochorno incrible», señaló. En cuanto a lo que ocurrirá el lunes, el regidor dijo que hay que esperar a ese día pero volvió a insistir en que «actuaremos con consecuencia unha vez se constate o que non é acorde», matizando que entiende la posición de la Xunta, que puede perder tres millones de los fondos Feder.