Poniéndoselo fácil al PP

Miguel Ascón Belver
Miguel Ascón A LA CAÍDA

OURENSE

Las elecciones del domingo ya forman parte del pasado. Si no fuera por esa cita con las urnas, en Galicia durante las últimas semanas solo se habría estado hablando de los próximos comicios, las autonómicas que se celebrarán en otoño. De hecho, la campaña de las generales escondía muchos mensajes en clave gallega porque los distintos partidos se juegan mucho entonces. El PP parte claramente en ventaja y es probable que sea así por méritos propios, pero lo que está claro es que los deméritos de sus oponentes se lo están poniendo muy fácil a los populares.

El PSOE, por ejemplo, sigue completamente dividido y, salvo sorpresa, la candidatura de las autonómicas excluirá a la mitad del partido, la de los que siguen fieles al «pachismo». Ese sector no ayudará y, en cierto modo, es comprensible después de escuchar a la reelegida diputada nacional arremetiendo contra ellos en una entrevista en La Voz de Galicia que ha irritado a más de un socialista. «Los que no me han felicitado, no los tengo en ninguna consideración. Es que no me importan. No me importan sus opiniones y ya ni me afectan», dijo Rocío de Frutos.

Por otro lado, En Marea sigue siendo un proyecto en permanente construcción y reiteradamente cuestionado por sus propios miembros. La derrota del domingo ha hecho aflorar las disputas internas que ya existían antes y queda mucho trabajo por hacer y muchas heridas que curar de cara a las autonómicas.

Mientras, en la sede del PP en la calle Progreso siguen frotándose las manos ante la falta de alternativas sólidas.