«La gente que viene, repite»

ana gonzález, r. n. OURENSE / LA VOZ

OURENSE

En la oficina de turismo ofrecen mapas y listas de lugares donde comer

26 ago 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

Viajar a una ciudad nueva siempre es emocionante. Una aventura llena de nuevos sabores, paisajes y experiencias. El problema es por dónde comenzarla. Google suele ser una herramienta bastante útil así como recurrente para superar esta confusión inicial, sin embargo, no hay nada como un experto que te lo cuente todo en persona. Ana Rodríguez es una de las técnicas encargadas de recibir a los extranjeros ávidos de información en la Oficina de Turismo. «Es un empleo muy satisfactorio. Contactas con gente de diferentes culturas, tratas con personas a diario y además, todos suelen ser muy agradecidos», asegura. A las nueve de la mañana ya se encuentra en su puesto de trabajo preparada para solucionar cualquier duda que tengan los turistas sobre la ciudad. «Les apoyamos en la medida de lo posible. Tenemos listas de restaurantes, alojamientos, ferias, verbenas de la provincia...».

El casco antiguo, la Ribeira Sacra y los restaurantes de tapas suelen ser los lugares que más dudas provocan entre los recién llegados. «Preguntan mucho por la catedral, por las termas y sus precios. Se suelen quedar muy sorprendidos cuando les comunicamos que la entrada es gratuita», afirma la técnica. «Les llama mucho la atención la de cosas que pueden hacer en nuestra ciudad y sin gastar apenas dinero».

Aunque estas son las dudas más recurrentes, a veces algunos turistas se salen de la norma dejando a los técnicos con la boca abierta. «Una vez nos llamó una señora que quería saber en qué año habían llegado las gaviotas a Ourense. Y claro, nosotros por más que buscamos no le supimos dar la respuesta», recuerda la profesional. Además de resolver dudas también se encargan de romper mitos. «Todavía hay gente que llega pensando que debajo de la ciudad hay un volcán, cosa que debemos desmentir».

Otro dato curioso es que la mayoría de los veraneantes son familias. «Vienen parejas, matrimonios con hijos... Los grupos y excursiones de tercera edad son más comunes durante los meses de primavera». Además durante la época estival pasan más tiempo detrás del mostrador que en invierno. «Cuando llega el frío pasamos más tiempo atendiendo temas administrativos u organizando guías para colegios que informando a los turistas», asegura Ana Rodríguez.

Desde la oficina sienten que ha aumentado el número de visitas respecto a años anteriores. Esto se debe a que «la gente que viene por primera vez se sorprende y repite», declara la técnica.