Besteiro y Ourense

Miguel Ascón Belver
Miguel Ascón A LA CAÍDA

OURENSE

11 jul 2015 . Actualizado a las 12:35 h.

Desde el principio pensé, por la inexistente intervención de la dirección autonómica del partido en Ourense, que el de José Ramón Gómez Besteiro no iba a ser el liderazgo definitivo para el PSdeG. Desde esta humilde esquinita del periódico decía el día 20 de diciembre del año 2013 que «esta siendo una decepción ver cómo Gómez Besteiro tampoco demuestra el cuajo suficiente para poner orden en Ourense. Esperar que los problemas se solucionen solos no hará más que alargarlos en el tiempo, enquistar aún más el conflicto y hacer imposible que las aguas vuelvan a su cauce sin llevarse por delante demasiados efectivos».

Como resultado del dolce far niente de Besteiro, el partido perdió, entre otras cosas, la mitad de sus votantes en Ourense junto al gobierno local, que él siempre consideró «modélico». Nada comparable, eso sí, con la jugada maestra de Lugo, donde partidos minoritarios forzaron al «líder» del PSdeG a desplazar a los candidatos que él deseaba tanto para el Concello como para la Diputación. Una decisión que toma y es para entregar la gestión del partido a otros. Visto desde la distancia, si consideraba que eran los aspirantes adecuados no debería haber cedido o, como mucho, debería haberlos convencido sin esperar al último día, con el riesgo que ello supone (bien se vio) y con la imagen de debilidad que transmite.

En suma, a juzgar por la estrategia que aplica en Lugo, al final va a ser mejor que Besteiro no hiciese nada con la crisis del partido en Ourense. Podría haber sido peor.