En este tipo de series finales por un ascenso siempre puede haber sorpresas tácticas todavía, aunque ya sean las mínimas y lo importante es centrarse en que los jugadores logren abstraerse del estrés de la eliminatoria y de la trascendencia del partido, en punto culminante de la temporada. Lo importante es jugar el partido con ilusión y no con miedo a perder.
La trascendencia de los jugadores con calidad y experiencia en estas lides adquiere una especial relevancia por su capacidad para jugar bien y transmitir al resto de sus compañeros la serenidad necesaria para que estén al mejor nivel posible. Es necesario estar preparados para cualquier tipo de encuentro y para cualquier situación adversa o beneficiosa, con vistas a saber enfocarlos si llega el momento. Las consecuencias de los últimos minutos del cuarto partido pueden ser importantes para el principio del último cuando el COB intentará repetir esas sensaciones y el Breogán invertirlas hasta encontrar las más favorables para sus objetivos. Son partidos para jugarlos y disfrutarlos, sin contar la repercusión del marcador, porque no es tan importante la victoria o la derrota final.
Parece claro que a lo largo de la serie han perdido los equipos que terminaron con bajos porcentajes en el tiro de dos y que, a su vez, el tiro de tres resultaba determinante, junto con el rebote de ataque y la defensa del uno contra uno. Será difícil de pronosticar un ganador en las horas previas, aunque a modo particular, creo y es también mi deseo por razones obvias que gane el Club Ourense Baloncesto.