Al menos dos personas que se mueven en silla de ruedas han protestado por los ascensores y los mostradores
17 mar 2015 . Actualizado a las 05:00 h.Aún no está en total funcionamiento, faltan varios juzgados, incluidos los de instrucción y la entrada en servicio de las instalaciones de guardia, pero el nuevo edificio de O Couto empieza a recibir las primeras quejas de los usuarios. Y si a finales de la semana pasada fue un discapacitado en silla de ruedas el que mostró su disgusto al entender que los ascensores no cumplen con las medidas deseables, en la jornada de ayer se registró un nuevo incidente en el sótano, que es donde tiene su sede el Registro Civil. En este caso, la altura y ancho del mostrador que separa en todas las dependencias a los funcionarios de los usuarios no permite la entrega de documentos.
En la planta de acceso a ras de calle, donde se encuentran las salas de vista, en uno de los aseos para discapacitados los brazos de sujeción están prácticamente sueltos, de tal modo que difícilmente soportarán el peso de quien tenga necesidad de colgarse para utilizarlos.
A falta de la previsible reubicación de la Oficina de Atención ao Cidadán, actualmente en el sótano y prácticamente debajo de unas escaleras, se ha instalado una mesa provisional en la entrada -al lado del arco de seguridad y de los policías de servicio- para informar a los usuarios sobre las instalaciones.
Los forenses
La mudanza, por otra parte, continúa a buen ritmo. Hoy está previsto que quede cerrado el traslado de los forenses. Las dependencias del Imelga (Instituto de Medicina Legal de Galicia) cuentan con un acceso propio desde el exterior del nuevo edificio.