La plantilla, que ya aplica los servicios mínimos, decide hoy si sigue el paro
25 nov 2014 . Actualizado a las 05:30 h.Hoy será un día clave para el devenir de la huelga de las trabajadoras de limpieza de los colegios públicos de Ourense. La plantilla tiene una cita con las urnas para votar sobre la propuesta que realizó ayer a primera hora de la mañana Linorsa para frenar el paro indefinido, que hoy cumple su séptimo día lectivo.
La proposición de la empresa concesionaria pasa por fijar un calendario de pagos de aquí al primer trimestre del 2015 para regularizar su situación. De acuerdo a esa hoja de ruta que ayer puso sobre la mesa Linorsa, y que ahora deben votar los trabajadores ourensanos, el 50 % de la nómina pendiente del mes de octubre se cobraría a principios de diciembre. En ese mismo abono se incluiría el 50 % del salario de noviembre. El siguiente pago se produciría el 22 de diciembre (un tercio de la paga extraordinaria) y el 1 de enero la plantilla recibiría la nómina del mes de diciembre. El dinero que queda pendiente, según la propuesta lanzada por Linorsa, se abonaría de manera prorrateada en los salarios del primer trimestres del 2015. La idea de la empresa de limpieza incluye el cese de la huelga indefinida en los centros de educación primaria cuya limpieza depende del Concello de Ourense.
A la espera de lo que decidan las urnas en la jornada electoral de hoy, el calendario de pagos presentado por la firma es calificado de «insuficiente» por parte de las centrales sindicales. «A última decisión debe ser das traballadoras. Polo que sondeamos hai opinións para todos os gustos», indicó un portavoz de la CIG.
Discrepancias con el alcalde
La jornada de reuniones sindicales por la huelga de Linorsa tuvo una segunda cita. Fue en el despacho del alcalde de Ourense, Agustín Fernández. Los representantes de los trabajadores le trasladaron su malestar por la presencia de una empresa privada ajena al servicio en el colegio de Seixalbo, a donde acudió enviada por el gobierno ourensano ante la amenaza de Sanidade de cerrar el comedor al no garantizarse las condiciones de salubridad. Ayer, según indicaron fuentes de la plantilla, no hubo ningún incidente similar. A tranquilizar los ánimos ha ayudado el hecho de que ya se están aplicando los servicios mínimos. Una veintena de empleadas han recibido en su domicilio cartas en las que se le conminaba a realizar esas tareas básicas para evitar que los niños sufran las consecuencias del paro.
A la espera de la votación, las trabajadoras se concentraron ayer delante de la casa consistorial. Durante aproximadamente una hora reclamaron al Concello de Ourense que proceda a rescindir el contrato de la empresa.