«Es el momento del compromiso ciudadano: hay que hacer cosas»

PEPE SEOANE OURENSE / LA VOZ

OURENSE

Santi M. Amil

Se dice hombre de retos y reivindica como norte conciliación y diálogo

16 dic 2012 . Actualizado a las 13:00 h.

Asumió la presidencia de la Asociación de Propietarios de Fincas Urbanas en marzo del 2011. Ha sido un batallar permanente desde entonces. La surrealista problemática urbanística de la capital lo ha cargado de razones para apelar una y otra vez al sentido común. La anulación judicial del Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM) ha traído problemas e inconvenientes de todo tipo. Heredera del espíritu de la liquidada Cámara Oficial de la Propiedad Urbana, la asociación que preside Pedro Seara no ha dejado de hacer sonar la voz de su millar de asociados en asuntos de interés general, desde el IBI hasta la Inspección Técnica de Edificios. Reclamó, por ejemplo, que se revisasen los plazos para la presentación de los informes de la ITE, con el fin de evitar conflictos. Los destinatarios del mensaje (el gobierno municipal) hicieron como que no se enteraban, pero, al final, han decidido aplazar un año el período. No un trimestre, o seis meses, sino doce. Ahora preparan un convenio de colaboración con el propio Concello y con los colegios profesionales de arquitectos y aparejadores con el fin de seguir avanzando.

Se dice hombre de retos, igual para los negocios, como para el día a día. Y, sobre todo, apuesta por la conciliación. «A palos no se resuelve nada. En la situación actual más que nunca, hemos de procurar llegar a acuerdos para afrontar los problemas», dice, en un momento en el que la asociación está en fase de cerrar una multiplicación por tres, que lo es en servicios y obliga a que lo sea también en sede y locales.

Desde la ventana de su habitación, en la vivienda familiar del Progreso, asistió de niño al espectáculo de ver cómo se construía el palacio de Justicia. No oculta Pedro Seara simpatías políticas, ni esconde la influencia de su amistad con el fallecido Victorino Núñez, con quien estuvo cuando ya se había apagado su estrella, pero asegura que «es el momento del compromiso ciudadano: hay que hacer cosas, sin quedarse a la expectativa». Niega ambiciones políticas, insiste en que lo suyo es conciliar, pero esa posición no le impide lamentar que haya parlamentarios o alcaldes que no saben qué es una nómina, o qué significa tener un empleado en una empresa.

Lleva años dedicado a la gestión inmobiliaria, con las gafas bien graduadas para poder actualizar el plano urbano, particularmente el de los bajos, y atender las peticiones de quienes piden el local óptimo para el desarrollo de tal o cual marca.

Desea un nuevo PXOM realista, lamenta el retraso en el desarrollo del casco histórico y espera ver, «confieso que es algo que me apasiona e ilusiona», la materialización de proyectos y la transformación de Ourense como una auténtica ciudad termal.

pedro seara morales