El bus metropolitano y tres centros de salud, entre los más urgentes
24 oct 2012 . Actualizado a las 07:20 h.El segundo mandato de Alberto Núñez Feijoo al frente de la Xunta arrancará con retos y asignaturas pendientes en la ciudad de Ourense. Durante los próximos cuatro años, el gobierno autónomo deberá concluir parte del trabajo realizado en materia de infraestructuras, especialmente las sanitarias, y afrontar polémicas enraizadas como la implantación del transporte metropolitano o la aprobación del nuevo plan de urbanismo de la capital.
Los centros de salud pendientes. El área sanitaria se llevó buena parte del protagonismo y fue uno de los temas que más fricción provocó durante el primer mandato de Núñez Feijoo. De cumplirse con lo publicado en el Diario Oficial de Galicia, los próximos años deben de ser los de la ejecución de la primera fase de la renovación del CHUO -el DOG publicó el anuncio de licitación de una inversión de 58 millones de euros- y de la construcción de los centros de salud de O Couto y A Valenza, que ya han sido licitados. Además, durante la campaña el PP se comprometió a hacer lo propio con el de O Vinteún antes de final de año y para los que ya cuenta con los terrenos cedidos por el Concello de Ourense. Tanto PSOE como BNG incidieron durante la campaña en los retrasos en estas obras.
Desbloquear el bus metropolitano. Xunta y Concello han sido incapaces en la pasada legislatura de poner en marcha el transporte metropolitano en Ourense. La disparidad de criterios entre el gobierno local -primero BNG y luego PSOE- y la administración autonómica frenó el acuerdo. La principal diferencia estaba en la discusión sobre la idoneidad o no de que los autobuses de los ayuntamientos limítrofes entrasen en el centro urbano. El Concello argumentaba que esta alternativa causaría graves problemas de tráfico en la ciudad.
El último tramo de la circunvalación este. El gobierno autonómico puso en funcionamiento el tercer tramo de la circunvalación este de Ourense, que está previsto que una la OU-536 con la N-525. Tras ese paso, ahora queda el enlace entre Seixalbo y la N-525, que es el más polémico ya que cuenta con un elevado rechazo vecinal.
La financiación del nuevo PXOM. La elaboración del documento está en manos del Concello de Ourense, aunque la última palabra la tiene la Xunta. Se comprometió además a cofinanciar el nuevo modelo urbanístico de la ciudad.