Mientras Pachi Vázquez asistía al funeral de Manuel Fraga en Santiago, la lista única encabezada por él se sometía a debate en el congreso provincial del PSOE. El líder de los socialistas gallegos venció -como es lógico, ya que no tenía oposición-, pero estuvo muy lejos de convencer. Al cónclave estaban convocados 84 delegados y solo 38, menos de la mitad, dieron su apoyo a la candidatura de Vázquez para asistir al congreso que elegirá al sucesor de Zapatero. Finalmente, de los 64 votos registrados -veinte personas no asistieron o dejaron la reunión antes de que finalizara-, hubo 21 en blanco y cinco nulos. Esta situación refleja un profundo malestar con la gestión del secretario general del PSdeG y con las personas a las que ha confiado la dirección del partido en la provincia.
Nunca se sabrá quienes rompieron su lealtad al líder socialista, pero se intuye. Fue la delegación de Barbadás la que solicitó que el voto fuera secreto y en urna y, aunque hasta ahora se daba por hecho que la contestación a Vázquez venía solo del entorno de la capital y de algunas villas como O Barco, cada vez hay más descontento en las filas del PSOE. Un 32 % de votos en blanco da fe de ello.
Sea como sea, el caso es que los socialistas ourensanos aprobaron ayer la lista que representará a la provincia en el congreso federal, encabezada por Pachi Vázquez y formada también por el secretario provincial, Raúl Fernández, la secretaria de Organización, María Quintas, el alcalde de Ourense, Francisco Rodríguez, la diputada Laura Seara, el alcalde barquense, Alfredo García y la concejala ourensana, Marga Martín.
Esta candidatura reúne a los dos bandos mejor diferenciados en el PSOE, el de aquellos que mantienen su fidelidad a Pachi Vázquez contra viento y marea -azuzados por María Quintas- y el de quienes ya no confían a ciegas en él, encabezados por el regidor ourensano. Ni unos ni otros han comprometido su apoyo a Rubalcaba o a Chacón. Esa guerra no preocupa demasiado en Ourense. Ayer se votó en clave autonómica y Pachi ya sabe que hasta en su provincia lo desautorizan.