hora que termina el año es hora de hacer balance. Aunque para no aburrirnos con las sumas de proyectos que se han culminado y las grandes cosas que han pasado en esta provincia, sin duda innumerables, será mejor hacer un recuento alternativo. Es decir, de lo que no se ha hecho.
Y es que si por algo recordaremos el año es por ser, por ejemplo, otro más que termina sin que comiencen las obras del edificio judicial. Aquel proyecto al que se llegó a denominar Cidade da Xustiza, y con el que los políticos llenaban titulares, sigue siendo solo papel. Puestos a decir la verdad, tampoco es que nadie lo reclame demasiado últimamente.
El que acaba también ha sido el año en el que una empresa británica de automóviles prometió montar una fábrica de coches eléctricos en Melón. Después del tiempo transcurrido, el asunto hasta suena a broma pero en su día se llegó a adornar tanto el proyecto, era época electoral, que más de uno llegó a creérselo.
También se cierra el 2011 sin que sepamos en qué momento podremos coger el tren y llegar a Madrid en menos de cinco horas o sin que tengamos noticias de las grandes empresas anuncian que van a crear su centros comerciales en la capital. Seguimos sin novedades sobre la creación de un servicio de transporte metropolitano... Y qué decir de las obras del claustro de San Francisco. Me olvido de un montón de cosas, seguro. Pero es que al final, tanta espera hace que se pierda hasta la curiosidad.