Chiringuitos

OURENSE

Cuando en Badajoz, o en Castellón, echan el candado a un aeropuerto tras haber malgastado con indecencia nuestros impuestos, nos preguntamos quiénes habrán sido los ideólogos y ejecutores del desaguisado. Luego surgen más dudas, trufadas con peticiones de responsabilidad poco convencionales, políticamente incorrectas, si la conversación es en la barra del bar. Como cae lejos y es seguro que no les ponemos cara, incluso nos podemos permitir que degenere la charla. Pero aquí nos conocemos. Y seguimos viendo a quien cobraba del Parlamento kilometraje e iba en coche oficial. Y somos más comedidos, claro.