Técnicos de la administración gallega evalúan el estado del monumento
17 nov 2011 . Actualizado a las 06:00 h.La posibilidad de que el Concello de Ourense y la Xunta colaboren en el mantenimiento y conservación del puente romano, uno de los referentes monumentales de la capital, fue abordada ayer por el alcalde y el delegado territorial del gobierno gallego, Francisco Rodríguez y Rogelio Martínez. El mismo día en que La Voz de Galicia publicaba una llamativa imagen de tres losetas sueltas en uno de los arcos de esta pieza, los máximos responsables de las administraciones local y autonómica en Ourense, de la que depende el área de Patrimonio, en un caso del PSOE y en el otro del PP, han coincidido en la necesidad de habilitar medidas de protección para una de las tres cousas. Hablaron por teléfono y se verán la próxima semana.
Al ser una competencia de la Xunta, los técnicos de conservación de la delegación de Ourense se han puesto manos a la obra para redactar un proyecto, que luego deberá visar y aprobar Patrimonio, en la línea de lo que hecho en años anteriores. La última intervención en este puente, según indican fuentes de la Xunta, se produjo a finales de agosto del pasado 2010. Costó 12.000 euros y fue ejecutado por una empresa especializada en trabajos verticales.
La imposible utilización de productos químicos agresivos que puedan dañar la piedra, o medios mecánicos que afecten a la estructura, son circunstancias que dificultan la limpieza y conservación de este elemento monumental ourensano. Intervenciones como la de agosto del pasado año, que se prolongó ocho días, no han impedido que el verde se haga notar en diferentes zonas, ni situaciones deterioro puntual como la que evidencian las losetas sueltas en uno de los arcos o el aumento de huecos en la estructura principal del puente.