La oleada de incendios que asoló la provincia de Ourense dejó durante el pasado fin de semana y el principio de esta una densa cortina de humo sobre la ciudad. Esa cantidad de partículas fue, según los datos recogidos por la estación de la calidad del aire de la Xunta de Galicia, hasta cuatro veces superior a la de un día normal. De hecho, los baremos se situaron al límite de la cantidad que obliga a Sanidade a declarar una situación de alerta. El peor día, de acuerdo con los mismos datos, fue el pasado martes 18 de octubre, recuperando poco a poco la calidad del aire los baremos normales durante los siguientes días. Según precisaron fuentes oficiales, la contaminación registrada en el aire en la ciudad de Ourense llegó a unos niveles que no se habían alcanzado antes.