10 oct 2011 . Actualizado a las 06:00 h.
Ya dice el dicho que «a perro flaco, todas son pulgas». Por si Ourense no tuviese suficiente con su imparable desertización, con su abismo demográfico y con su ausencia de proyectos industriales o turísticos (ahí están los casos de Xero y de Manzaneda) ahora resulta que la climatología también golpea y la castaña, que completaba ingresos para muchas familias, amenaza ruina.