No entienden

Fina Ulloa N

OURENSE

o se enteran o no quieren enterarse. No se pide que el Concello de Ourense se meta en el funcionamiento de un club privado. Para mi gusto incluso sobran las gestiones que ya han hecho. Es al revés, justo lo contrario. Que la entidad local se aleje de este tipo de actuaciones, que tome distancia, que no ampare bajo el paraguas del consello municipal a una entidad deportiva que es capaz de retener a una menor contra su voluntad solo para que no juegue con otro equipo, o que pretende cobrar para dejarla libre. Se pide que los representantes políticos tengan opinión sobre una situación a todas luces injusta. Que tengan el valor de decir que si un club quiere aplicar criterios economicistas al deporte base, que no cuente con el apoyo de dineros públicos. Un club (¿privado?) puede hacer lo que quiera con lo que recauda en las gradas o en los derechos publicitarios, pero que nuestros representantes digan que el dinero de todos es para fomentar la afición a una actividad generadora de hábitos saludables y formadora en valores como el trabajo en equipo, el esfuerzo o e incluso para aprender que en esta vida hay victorias y derrotas. Y sí, que mimen más al minoritario deporte femenino. Un niño se sacrifica para entrenar mientras lleva la camiseta de Messi o Ronaldo y sueña con emular a sus ídolos. Ellas no sueñan lo mismo. Saben que no hay ídolas, ni camisetas, ni contratos millonarios por muy arriba que lleguen. Les mueve solo el gusto por jugar. Si no las dejamos jugar, ¿qué les queda?