Pulpo á feira, en todos los idiomas

noelia castro cid

OURENSE

El churrasco, el vino y sobre todo, el pulpo fueron el reclamo perfecto para que la feria del diecisiete llenase todas las mesas. Desde Washington a Bilbao, pasando por Buenos Aires, más que una feria local, el recinto parecía una congreso internacional donde las pulpeiras eran las encargadas del cátering.

El pulpo á feira se está convirtiendo en un reclamo turístico casi tan importante como las termas de A Chavasqueira o As Burgas: «desde hace veinte años venimos todas la familia desde Guipúzcoa a pasar las vacaciones aquí, y no nos perdemos ninguna feria porque el pulpo nos encanta», afirma Jose Seijo mientras mira de reojo su ración con mucho picante que ya espera en la mesa.

Los habituales de la feria también pasearon por los puestos que contaban con una novedad: cubas para el vino de todos los tamaños. La vendimia se acerca y hay que conseguir una buena cosecha. Un buen vino que acompañe al pulpo á feira.