La guinda de los Marnotes

Antón Feito

OURENSE

Fuiste, estimado Argimiro Marnotes, alcalde de O Carballiño, el gran triunfador del 22-M. Y me parece que ni en tu partido, el PP, ni en la política ourensana en general se valoró en su justa medida el haberle arrebatado la joya de la corona al secretario general de los socialistas gallegos. Partías con una gran desventaja (el PSOE tenía 8 ediles; el PP, 5 y el BNG, 4) y lograste la mayoría absoluta. Por muchas velas que le hubieses puesto a todos los santos de la Veracruz, nadie daba un duro por ti. Pero ahí estás, retomando el poder para el PP en una villa de derechas (¿por qué crees sino que Pachi Vázquez hizo carrera ahí?). Te votaron tirios y troyanos (¡incluso creo que Loli Seijas!) y recuperaste cuatro de los siete cuerpos de ventaja que te llevaban la coalición PSOE-BNG. Veo en la entrevista que ayer te hacía Carmen Paradela en La Voz grandes dosis de realismo (¡no olvides que la mayoría tiene mucho mérito tuyo pero, a la vez, fue la gran derrota de un hombre socialista y de una organización nacionalista) y sentido común. No soy quien para darte consejos (aunque te aconsejo que sigas todos y cada uno de ese viejo político, y magnífica persona, que es tu padre), pero si quieres que tu poder no sea flor de un día abre puertas y ventanas, sé transparente con tus vecinos, gobierna para todos, intenta que los favores estén basados en necesidades y no en ideologías y que el bien común prime sobre las peticiones de los que ahora te soban la espalda con la misma fruición con la que antes te la daban. Y cuida mucho a tu padre, el inolvidable alcalde carballiñés (¿de Coalición Galega, de Centristas?) al que imagino el hombre más feliz del mundo porque un hijo es un hijo (¡ya ves lo que hace Baltar por tu presidente del PP!) y tu triunfo es la guinda a toda una vida del apellido Marnotes dedicada (¡con grandes sacrificios!) a O Carballiño. ¡Chapó por vosotros!