El actual bipartito será la base del pacto entre PSOE y BNG

pepe seoane OURENSE / LA VOZ

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El alcalde ve «vocación de continuidade» para los próximos cuatro años

04 jun 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

PSOE y BNG negociarán la formación del nuevo gobierno municipal de Ourense «sin apriorismos», en palabras del nacionalista Xosé Carballido. Lo harán, de acuerdo con la impresión del alcalde en funciones, el socialista Francisco Rodríguez, con clara «vocación de continuidade». El acuerdo que la asamblea del BNG tomó el jueves por la noche, en el sentido de autorizar a su grupo municipal a establecer contactos con el PSOE para la formación de un gobierno, le fue formalmente comunicado ayer al líder socialista y regidor en funciones por la teniente de alcalde, Isabel Pérez, con lo cual ha quedado abierto el camino para un pacto que las dos partes presumen fácil por la experiencia de los últimos años.

El coordinador político del BNG en Ourense, Xosé Carballido, sugiere que no necesariamente ha de repetirse «o mesmo formato de goberno». En medios nacionalistas se considera, de hecho, que la radical división de poder negociada hace cuatro años, que incluía una única tenencia de alcaldía y abría el camino al gobierno paralelo por áreas que tanto juego para la crítica dio al PP, pasará a la historia. La Tenencia de Alcaldía que representaron primero Alexandre Sánchez Vidal y después Andrés García Mata, no se reproducirá. Isabel Pérez será teniente de alcalde, pero no necesariamente se excluirá la posibilidad de un número tres en el organigrama de gobierno local.

En las declaraciones públicas de los líderes del BNG y PSOE se insiste en que el acuerdo es la consecuencia lógica del resultado de las pasadas elecciones. Tanto Carballido como Rodríguez interpretan la distribución, con catorce concejales entre los once de PSOE y tres del BNG, como un aval a la formación de un «goberno sólido e estable para levar adiante proxectos sólidos e estratéxicos para a cidade», según el discurso del presumible nuevo alcalde.

La experiencia y las buenas relaciones actuales entre el BNG y el PSOE allanan la obtención de acuerdos. La pérdida de peso del sector representado por Sánchez Vidal, Andrés García Mata, David Cortón y Ana Garza, soporte de la fracasada Tenencia de Alcaldía, se ve en medios socialistas como la mejor noticia para la consecución de un rápido acuerdo político.

Aún sin definir el reparto de las responsabilidades de gobierno, algunas áreas parecen fuera de discusión. Ocurre con urbanismo, donde el papel de Áurea Soto está consolidado, al igual que Marga Martín en asuntos sociales, Fernando Varela en deportes o Isabel Pérez en cultura. A pesar de que los resultados de las pasadas elecciones fueron adversos para el BNG, su presencia sigue siendo determinante, por lo que es previsible que mantenga, o incluso mejore, las cuotas de poder en el nuevo bipartito.