EL BNG exigirá sus áreas inversoras en el bipartito

p. seoane OURENSE / LA VOZ

OURENSE

Pese a la caída en votos y concejales, el Bloque intentará consolidar las cuotas de poder de los últimos cuatro años

02 jun 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

El BNG y sus tres concejales son imprescindibles para reeditar el bipartito con el PSOE, tanto como lo fueron sus seis ediles hace cuatro años. Aunque el recuento de votos del 22 de mayo recortó la presencia del Bloque en el Concello de Ourense, su presencia sigue siendo determinante para formar un nuevo gobierno de progreso. El llamativo ascenso del PSOE no ha sido suficiente, por lo que el alcalde en funciones, a pesar de que las condiciones son muy diferentes a las de hace cuatro años, está obligado a ceder y aceptar las exigencias de sus socios nacionalistas si quiere garantías de estabilidad. A la espera de lo que decida la asamblea del BNG, el manifiesto buen entendimiento de Francisco Rodríguez con Isabel Pérez, Fernando Varela y Marta Arribas, permite aventurar que el pacto será fácil. Sin que formalmente se hayan iniciado los contactos, ni se hayan expuesto las claves de la negociación, el actual reparto de poder servirá como base, a salvo de una imprevista orden de ruptura de la asamblea del BNG.

Aunque en medios socialistas se ha planteado una reordenación del gobierno local en grandes áreas, en el BNG tratarán de mantener su presencia en las concejalías con peso inversor, como el grupo formado por infraestructuras, perímetro rural, movilidad y alumbrado, que suma el 12,51% en la distribución de recursos del presupuesto del año 2011. Igualmente, apostarían por retener deportes, que con seguridad suman un 13,68% del total; cultura, el 3,42%, y comercio, turismo, industria, ferias y termalismo, otro 3,41%.

Sobre el reparto de responsabilidades actual y ante un eventual perspectiva de recortes, en el BNG toma forma el abandono del área de Igualdade, xuventude e voluntariado, al igual que las competencias sobre policía local y bomberos, que han sido foco de diferentes conflictos.

Completar el equipo de tres concejales con un director xeral entra dentro de lo que en el BNG consideran indiscutible. Algunas fuentes van más allá y sugieren que el grupo nacionalista está en disposición de apurar la presión y reclamar un concejal no electo para poder atender las delegaciones que ahora mismo ejercen sus seis ediles.