El tribunal revoca el archivo de la causa y pide que se le tome declaración a varios facultativos del hospital
02 jun 2011 . Actualizado a las 06:00 h.La Audiencia Provincial quiere que se continúe investigando la muerte de un paciente tras haberse sometido a una endoscopia en el Complexo Hospitalario de Ourense. El tribunal ha revocado el auto del Juzgado de Instrucción 2 de la capital, que el pasado mes de marzo ordenó el archivo de la causa, considerando oportuno que se realicen nuevas diligencias. Entre ellas ordenan los magistrados que se le tome declaración a varios facultativos con cargos de responsabilidad en el hospital ourensano.
Atiende de esta forma la Audiencia provincial al recurso de apelación que había presentado la familia del fallecido, Manuel Castro Otero, de 46 años, disconforme con la decisión de primera instancia que cerraba cualquier posibilidad de seguir investigando lo ocurrido y, en su caso, buscando responsabilidad penal por lo ocurrido por parte del Servicio Galego de Saúde. Está previsto que hoy la viuda del fallecido, que era concejal del PSOE en la localidad de Castrelo de Miño, comparezca en rueda de prensa junto a su letrado para analizar lo que supone esta nueva decisión judicial.
Un fármaco contaminado
El caso se remonta a septiembre del año 2010. Manuel Castro Otero acudió el día 23 al hospital Santa María Nai de la capital para hacerse una endoscopia y falleció poco después «por un grave empeoramiento de saúde» según precisó el Sergas. En esas fechas se detectó en unas de las salas en las que se realizaba la prueba diagnóstica un brote infeccioso que obligó a cerrarla durante unos días. Otros pacientes que se habían sometido a la diagnosis presentaron también problemas de salud que en algunos casos hicieron necesaria su hospitalización.
La autopsia clínica, realizada en el Complexo Hospitalario, determinaba que el origen de la muerte había estado en la contaminación del fármaco utilizado para la sedación del paciente, el Profopol, aunque no era tajante a la hora de esclarecer el origen de esa contaminación, que bien podía haber estado en un elemento externo. Este informe motivó que el juzgado de instrucción considerase que no existían datos para continuar investigando y, por tanto, ordenase el archivo de la causa.
Lo que ahora viene a interesar la Audiencia es que se investigue la forma en la que se aplicó el fármaco en el hospital, para esclarecer si la contaminación pudo haber sido consecuencia de una negligente manipulación por parte de las personas encargadas.