Los pitos por parte de los aficionados del Barcelona mientras los del Madrid coreaban la música se solaparon durante la interpretación del himno español por la megafonía del estadio de Mestalla en los prolegómenos de la final. Los dos equipos posaron en el centro del campo junto al árbitro del choque, el navarro Undiano Mallenco, mientras sonó el himno.
Pese a que se utilizaron 120 decibelios de potencia por la megafonía, en segundo plano se siguieron oyendo los pitos a la par que el coreo de las aficiones.
La interpretación se produjo tras la aparición en el palco de los Reyes de España, don Juan Carlos y doña Sofía, a quienes acompañaban la ministra de Sanidad, Política Social e Igualdad, Leyre Pajín, y el vicepresidente de la Generalitat valenciana, Vicente Rambla, entre otras autoridades.
Con los primeros compases de la música la parte de las gradas de Mestalla en la que se ubicaron los aficionados del Barcelona reaccionó con una sonora pitada, que fue contestada por la hinchada madridista. Esta coreó el himno nacional y desplegó una pancarta gigante en la que rezaba el lema «Hasta el final, vamos Real». El duelo entre los cánticos de ambas aficiones se mantuvo durante todo el partido.