La escuela de práctica jurídica Pérez Ávila es un referente en la formación de nuevos letrados. Desde su inicio en 1995 han pasado por sus aulas unos 300 alumnos de los cuales cerca de la mitad ejercen en los diversos colegios de abogados de la comunidad. En una época de grandes cambios en la profesión, y también en las formas de delincuencia, la escuela tiene muy presente la adaptación a las nuevas circunstancias. Así lo explica su director, el también letrado Marcos Vázquez.
-¿Cuáles son las habilidades que se trabajan?
-Exclusivamente la práctica jurídica. La formación teórica han de tenerla adquirida. Han de trabajar como se trabaja en los despachos de abogados, buscando doctrina y jurisprudencia en los asuntos que le son encomendados. Una de las novedades de este curso en el aprendizaje de la práctica jurídica se desarrollará durante la primera semana del próximo mes de mayo, cuando los alumnos de la escuela realicen una visita a la escuela judicial de Barcelona. Allí litigarán frente a alumnos de otras escuelas de España, dirigidos por jueces en prácticas y con la colaboración de fiscales en prácticas.
-Cada día aparecen nuevas formas de delincuencia. ¿En la escuela también se abordan?
-Se realizan simulaciones sobre la base de casos reales, por tanto las prácticas que los alumnos hacen se adecúan a la realidad de lo que ocurre diariamente en nuestros juzgados. En particular, los supuestos relacionados con formas de delincuencia a través de Internet, tienen una muy buena acogida entre los alumnos por pertenecer en su mayoría a generaciones que han crecido con una gran cercanía a la red.
-¿El abogado debe ser un profesional versátil o es mejor buscar la especialización?
-Ambas cosas son necesarias actualmente para el desarrollo de la profesión de abogado, por eso la formación continua es tan importante. El abogado debe ser versátil porque cualquier conflicto que se ponga en sus manos puede tener connotaciones y derivaciones jurídicas múltiples. Por ejemplo, un pleito matrimonial no solo tiene consecuencias civiles, puede tenerlas también mercantiles, fiscales y en ocasiones laborales. Ahora bien, la especialización es esencial.
-¿Por qué?
-Con la inmensa producción a la que nos somete el legislador desde hace unos años es imposible una especialización en todas las áreas jurídicas, por lo que en mi opinión lo más conveniente, y a ello se tiende desde hace años, es el desarrollo de la actividad en despachos colectivos multidisciplinares.