09 mar 2011 . Actualizado a las 06:00 h.
El entroido es como una terapia. Durante unos días, durante unas horas, hay quien es capaz de olvidarse de los problemas. Cuando nos ponemos la careta se la colocamos, de algún modo, a la realidad. Hoy tendremos que despojarnos de las pelucas y los maquillajes. Pero no se acabará el carnaval. La política ourensana, por ejemplo, seguirá alternando con la ciencia-ficción.