Reclama a Criminalística que aclare si los restos hallados en la ropa del sospechoso son de disparos
09 feb 2011 . Actualizado a las 06:00 h.La jueza que se encarga de la instrucción del doble homicidio de Taboadela no quiere dejar cabos sueltos. Después de casi dos años de investigación y con un sospechoso al que los magistrados de la Audiencia provincial dejaron libre por falta de pruebas hace algunos meses, la magistrada intenta ahora conseguir la aclaración de evidencias forenses que ayuden, en su caso, a fortalecer la acusación contra José Miguel Martínez, hijo del matrimonio asesinado en abril del 2009 y hasta ahora único detenido en relación con el crimen. Todo ello antes de que se cierre la investigación y el caso llegue a juicio con escasas pruebas o, incluso, se solicite un sobreseimiento.
Por ello, la magistrada ha enviado una providencia al instituto nacional de Toxicología y Ciencias Forenses de Madrid y al servicio de Criminalística de la Guardia Civil, para que los especialistas que investigaron las prendas de ropa del sospechoso precisen algunas cuestiones de sus últimos informes, que no resultaron definitivos a la hora de relacionar las muestras con los disparos que acabaron, en su propia casa, con la vida de José Miguel Martínez y María Teresa Campo, de 65 y 63 años.
Fundamentalmente, lo que la magistrada pretende es que los forenses que analizaron en su día las ropas del detenido precisen ahora porqué aparecieron en ellos residuos de metales, cuando se trata de una persona que no manipula productos que puedan contenerlas: «¿Cómo se podría explicar la presencia de partículas metálicas, como plomo, bario y antimonio en los portamuestras remitidos de José Miguel Martínez teniendo en cuenta que no manipula ni productos químicos, ni frenos de vehículo, ni cualquier producto en el que se puedan detectar dichas partículas?», se pregunta la magistrada, quien insta a los especialistas a contestar vía informe a cuestiones como: «¿es normal la presencia de estas partículas en una persona que [...] no manipule armas de fuego?».
Catorce cuestiones
En un escrito de seis páginas, la jueza formula hasta catorce preguntas con las que pretende conseguir más precisión por parte de los especialistas, a los que sugiere que realicen un estudio morfológico de las partículas que se hallaron en la mano izquierda de la fallecida y se comparen con las que se encontraron en su hijo y sospechoso «para así determinar si son residuos de disparo o no». Insta, en definitiva, a los forenses a que realicen un nuevo informe en el que aporten todo el material disponible, de cara a determinar si se puede afirmar que el sospechoso utilizó un arma la tarde del crimen.
Todo apunta a que las respuestas que busca la jueza podrían tardar semanas. Mientras, José Miguel Martínez permanece en libertad con cargos, acusado de dos homicidios y con la obligación de personarse en el juzgado cada quince días.
El diciembre, fue citado en el juzgado para volver a ser interrogado en relación con los hechos, aunque se negó a declarar. Hasta el momento, y pese a las inculpaciones en su contra, siempre ha mantenido su inocencia. Su abogado defensor ha pedido en varias ocasiones que se abran otras vías de investigación.