Elier Ojea

Antón Feito

OURENSE

¡Cómo cambian los tiempos! Ayer, uña y carne y hoy nada. Ayer, risas y flores y hoy nada. Ayer, proyectos e ilusiones y hoy nada. Así es la sociedad del siglo XXI. Es verdad que hay amores que duran lo que dura un corto invierno (Sabina dixit) pero también es verdad que cuando el amor se va, bien está sustituirlo por la cortesía. Esta práctica, que tendría que ser habitual en las relaciones personales, no la es, tampoco, en las relaciones políticas. Véase el caso del abogado Elier Ojea Ureña. Tiene tras de sí un amplio currículum tanto en la Administración como en la empresa y muchos años de servicio al PP. Fue la mano derecha de Baltar hasta que éste decidió apartarlo del partido. De donde no lo pudo quitar es de su plaza de funcionario en la Diputación en la que entró en 1987 aunque tampoco le facilita el reingreso pues en cinco años ya le cambió cinco veces de puesto de trabajo. La última afloró el viernes en el pleno de los presupuestos. Elier Ojea ya no será, como hasta ahora «asesor de presidencia en Urbaser». Baltar decidió, sin mediar palabra, designarle, «técnico de xestión de ingresos». ¡Cómo cambian los tiempos! Baltar pasó de abrazarse a Elier en los triunfos electorales (véase la imagen) a perseguirle con la rebarbadora laboral. Aunque, visto de otro modo, quizás las malas relaciones entre ambos sean pura leyenda negra y la última designación sea un ejemplo. Lo que necesita Baltar es capacidad (y Elier Ojea demostró tenerla en distintos cometidos profesionales) para generar ingresos con el fin de que él siga utilizando ese saco sin fondo en el que ha convertido la Diputación para solaz de sus amigos (a los que deja colocados de por vida) y para desgracia de una provincia en la que se cuentan por miles los ourensanos que están en la pobreza o en su umbral. Ante la penuria económica que se avecina necesita, de nuevo, a Elier Ojea a su lado para que le ayude, como durante 14 años, a ganar elecciones. Por eso lo pone a gestionar ingresos pues sabe que antes de las municipales habrá una avalancha de nuevas contrataciones.