El proyecto para construir un centro de salud en el barrio de O Couto y la elección del terreno, en las traseras de la calle Remedios, se anuncia por medio de grandes vallas desde el verano del año 2008, sin que, a pesar de ello, se hayan iniciado las obras de una manera efectiva. Igual suerte ha corrido el nuevo edificio judicial, cuya apertura en el mismo terreno aventuraba entre los años 2010 y 2011 el ex conselleiro José Luis Méndez Romeu en octubre del año 2007. La coincidencia temporal de gobiernos bipartidos PSOE-BNG en la Xunta y el Concello de Ourense, con un apoyo explícito a las peticiones municipales, animó la instalación del primer cartel cuando la expropiación de los terrenos era poco más que un proyecto.
El cartel es ahora otro. El proceso de expropiación se encuentra en fase de revisión, al haber dado la razón la Justicia a una reclamación ignorada en su momento por los responsables políticos de la administración municipal.
Los titulares de los terrenos, por su parte, han abierto distintos frentes para obstaculizar la expropiación, con el indisimulado objetivo de forzar una negociación para rentabilizar su suelo. A su favor juega la perspectiva de que un largo pleito dinamite la inversión.
Oposición activa
Han acudido a todos los medios posibles, desde el propio Concello hasta el Registro, el Catastro y la Justicia. Incluso han apelado a la Xunta de Galicia para pedir que se ordenase la retirada de las vallas publicitarias y que se cesase en los «actos posesorios, relativos a proyectos y contrataciones de obras», al estar invadiendo terrenos ajenos. El gobierno gallego eludió responsabilidades y la administración local tampoco ha acusado recibo. Retirar las vallas es lo que menos preocupa al bipartito local en este inesperado litigio.