Alfonso Cortés

Antón Feito

OURENSE

28 nov 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Es, querido Alfonso, una más de las injusticias que a diario se ven en un país que lucha para no perder el bienestar de las décadas de vino y rosas que parecían interminables. Y no lo eran. Y la realidad de la crisis nos pellizca cada día. Y llena de incertidumbre los corazones de miles de trabajadores. No es éste tu caso aunque sí eres una víctima de una forma de entender las relaciones laborales. La fusión de las caixas te aleja del sector financiero que fue tu vida. Llegaste a la vieja Auria cuando aquella Caixa que llevaba el apellido de Ouense se desangraba y caminaba hacia la nada. El dúo de eficaces cirujanos llegados de Extremadura (Luis Carrera Pásaro y Alfonso Cortés Castañera) cerraron la herida y mudaron una entidad moribunda en otra competitiva. Tanto que la vecina Caixavigo puso sus ojos en ella y se la merendó (con la aquiescencia culpable de quienes ostentaban, y ostentan, el poder provincial) en un santiamén. Tu inteligencia y capacidad de trabajo no pasó desapercibida para los de la caixa del norte que te ficharon como máximo responsable de Caixa Galicia en Ourense. A Gayoso y los suyos les sonó a traición por lo que ahora, cuando la unión de conveniencia de las caixas gallegas está consumada y los que mandan son los que se sintieron traicionados, te enseñan el camino de la jubilación anticipada. ¡Qué error, qué inmenso error! ¡Te echan, con 55 años, de una entidad presidida por un señor de 80! ¡Ver para creer! Me parece un capricho que te retiren y me parece un despropopósito que Ourense contabilice un jubilado de auténtico lujo. Sé que tu situación será pasajera porque hay vida más allá del sector financiero y pronto seguirás contribuyendo al desarrollo de Ourense. Como hiciste durante los últimos 20 años. También sé que la belleza de Jaraíz de la Vera, tu patria chica extremeña, no te arrebatará de Ourense, tu patria grande gallega. Para alegría de los muchos que te valoramos y te queremos, para siempre, como uno de los nuestros.