Pachi Vázquez

Antón Feito

OURENSE

Lo dijiste, Pachi Vázquez, con la misma rotundidad con las que has labrado tu trayectoria hasta las cumbres del socialismo galaico. Nada te arredra. Dices hoy lo contrario de lo que dijiste ayer y lo haces con la convicción de la primera vez. Seguro que es una virtud aunque los defensores de la coherencia lo tilden de defecto. Te has sumado a la «marcha negra» en contra del decreto del carbón urdido por ZP. En el fragor de la defensa has soltado una de esas frases que irán pegadas a tu biografía: «Soy gallego antes que socialista». Es el ejemplo del populismo que en Galicia encarnas como nadie (bueno, como casi nadie pues el escalofón lo encabeza, bien a tu pesar, Baltar). Seguro que has recibido parabienes por tal rotundidad. No puedo sumarme aunque sí aplaudirte la sinceridad del aserto. Admitir, siendo secretario general del PSdeG-PSOE, que antes que socialista eres gallego hace honor a tu trayectoria porque, es verdad, naciste gallego y, en cambio, socialista te hiciste de mayor, cuando ya viajabas hacia los 40. Incluso lo hiciste después de pronunciar (otra frase para la historia) aquella perla al lado de tu otrora líder Adolfo Suárez: «Vamos a castigar al PSOE, un partido que nos ofreció justicia y libertad, y hoy sigue una política similar a la del antiguo régimen». En realidad hoy no sé si eres un saltimbanqui o un visionario pues el giro de ZP a su política algo de tufillo retro sí tiene. Lo que no comparto es que enfrentes los términos gallego y socialista. Socialista es una convicción, una forma de ser y ver la sociedad. Sea en Galicia, en Perú, o en la Cochinchina. Como eres hombre de frases, te dejo con dos de los que, supongo, son tus autores de cabecera: Julián Besteiro («ser socialista es ser ciudadano del mundo») y Pablo Iglesias («los socialistas no mueren; los socialistas se siembran»). Me temo que tú no siembras. Tú te borras del socialismo, como ahora en As Pontes, cuando crees que así ganas un puñado de aplausos. De la derecha, por supuesto.